Sigues delineando mis sueños, invitandome a
Quererte de noche ó de día; Ahí cuando mi desesperación se calma
En tus manos, y hasta cuando no me hace falta tu ausencia,
Que son dos horas de esas veinte y cuatro, que en tí paso pensando.
Y no sabrás lo que es, vivir bajo tu sombra; O para serte mas clara,
Vivir en tu sombra. Vivo persiguiendote, hasta cuando no quiero,
E inconsciente, vivo persiguiendote. Deletreando tu nombre,
Haciendolo mas largo, para tener en que ocuparme, y no pensar
Tanto en lo que tengo, y lo que me falta de vos.
Trato de fomar tus labios, buscando otros diferentes.
Trato de encontrar tu cuerpo, aunque tenga que formarlos
Desde otros cuerpos voluntarios, Trato de comparar
Tus ojos, con cada otra pupila que vea por ahí;
Siempre hermosa, visible, ligera, clara, pequeña;
Pero mas que todo cautivante, como eran tus ojos cada
Vez que los miraba. ¿Y entenderás?
Entenderás siquiera un poquito cuando te digo,
Que vivía mirandote, y que me fascinaban tus ojos.
Y entenderás que me fascina, todavia mirarte...
Aunque sea a traves de telescopios.
Sigues delineando mis sueños,
Cuando vienes a recordarme, que no has hecho nada.
Que sigues presente. Y vienes a recordarme,
Que no me olvide de tí, y que tu recuerdo ardiente
Es mío, y de nadie más. Cuando vienes a recordarme,
Y hasta impedirme que vuelva a soñar;
Que vuelva a ver a nadie más. Cuando vienes a
Interrumpir mi vida, cuando vienes a cubrirme de besos.
A aplastarme con tu cuerpo....Y ahi vienes, de puntillas
Entrando a la habitación.
- Sí, ya te he visto.
- No puedo sorprenderte.
- Pero puedes complacerme...
Si lo quisieras, si lo sintieras.
- Lo siento, pero hace falta que te lo diga. Noche a noche,
Hace falta que te diga que necesitas escuchar mi voz,
Hace falta que te diga que necesitas verme,
Abrazarme, tocarme, besarme. Sé como me echas de menos,
Y como me partes el alma cada vez que me rozas,
Con ese aire de impaciencia, repugnancia, y rechazo.
- Prefiero no hablar de eso.
[ Ya despierto...]
Pero si te encuentro a mi lado. Estás dormido
Como ángel, todavia abrazado a mí. Escuchó tu latido por encima de la ropa,
A través de la mia. Siento tu latido parpadeandome en la espalda,
Mientras tu respiración la escucho cortarse. Siento tu pulso...
Hacerme cosquillas en mis curvas, mientras no te das cuenta,
Como suelo estudiarte mientras duermes; Y me pregunto
¿Te sonrojas cuándo te beso dormido?
Tuve que abrazarme a tí, y olvidarme de todo esto que
Me rodea, y que mi sueño sigue dejando de transmitir.
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