Buscando mis labios entre noches descarriadas,
Bajo lluvias frías que solo provocan mis sentidos
Revolcarse entre el lodo y la pena.
Me mojas en sudor, y deseo.
Me mojas en esta desesperación carnal,
Que ya no quisiera seguir controlando,
Evitando, y hasta disimulando.
¿De que me va a servir, guardar mil amores para vos?
Mil amores desenfrenados, y te ví.
Ay por Dios, que te ví.
Te ví, y frente a mí..
Y entre mí.
Entre mis piernas, postrabas...
Casi sonriente, llevabas un rostro de agonía.
A punto de llorar, a punto de caer dentro
Y sobre mí.
Caes, desolado, derrotado, exhausto...
Y ya no eras tú.
Te envuelves cien veces,
En esto que llamamos vida.
En esta lujuria, que no quisieras compartir.
Te das los lujos de mirarme siempre,
De venirme a verme.
Lujos de estar aquí,
Cuando se termina la noche.
Lujos de seguir viendome día a día.
No te quejes tanto de la situación.
Nuestra situación perdida, viviriamos mejor en un libro.
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