Nuestras noches envueltas entre diccionarios,
Y trabajos literarios. Nuestras noches entre libros,
Y estudios de diferentes planes.
Cuando besarnos en el parque, ya no nos da pena.
Cuando todo el mundo nos mira, y tú solo...
Nuestras noches, al mirar la luna caer...
Saltar, y sonreir. Desde nuestra cama,
desde donde los pajarillos no pueden tocarnos.
Desde donde el sol, no nos caliente;
Solamente nuestros cuerpos.
Y aqui vivo, metida en tu corazon.
Atada a tu cuerpo,
Besando tus labios mis 23 horas del dia...
Y la demas, me preguntarías.
La hora restante, la paso mirandote.
Y es tu turno a besarme.
Es tu turno a mecerme entre tus brazos,
Como si fuese una muñeca de trapo.
Es tu turno a dormirme en tu piel.
Es tu turno a saborerarme, mientras pienso en tí.
Es tu turno a mirarme mientras duermo,
Tu turno a pensarme, mientras te escribo.
Será mi turno en pensarte, mientras me escribes.
Acaso no fuese suficiente para mí tenerte mis 25 horas diarias.
No fuese suficiente, cubrirte en besos..
Submergirte en las ojos de otoño.
Y tratar de buscarte, inutilmente cuando te pierdas.
Perdido en una tormenta invernal.
Hundido entre pies de nieve,
Casi helado, casi muerto.
Tu corazón latia, y lo escuchaba
Como pasos al buscarme en este piso de madera.
Perdido en mi conciencia,
Y en mi presencia.
Mientras buscaba tu sabor en una taza de chocolate,
Entras por mi puerta...
Helado, casi muerto.
Corro a verte,
Caes al piso. Casi derramando sangre por toda la casa.
He cerrado las puertas,
Te he despojado de tus ropas.
Te he submergido en mi piel,
Tiemblas de frio, de ardor, de temor, de calor...
Yo no se ya lo que te pasa,
Y me estas enloqueciendo,
Martirizandome sin responder.
Te he dejado a descansar sobre mi cama,
Y he dormido en el sofá.
No quisiera molestarte, mientras te recuperas.
Quizas te sofoquen mi atencion.
Quizas te sofoquen mis detalles.
Y al parecer decia estas cosas, mientras dormía,
Caminabas hacia mi.
Y crei que fuese un sueño, al sentir un par de manos
Tomarme el rostro, y alzarlo al aire.
Creí que era un sueño, mientras humedecian mis labios...
Mientras submergian mis ojos, en tu aliento.
No sé quien. Te metiste bajo mis uñas,
Y compartias conmigo un pequeño espacio.
Y solo hice olfatearte, para saber que estabas cerca.
Tan cerca de mí,
Que decidí hacerte mio, una vez mas...
Antes de que se me olvidara que era invierno;
Y terminara arrepentiendome pensandolo una vez mas.
Y dormi en tu cuello...
Sobre tu pecho...y entre tus brazos.
Para amarte más de lo que creí imaginar.
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