sábado, abril 22, 2006

[ Abril 19 ]

- ¿Me esperarás del otro lado de la orilla?
¿Crees esperarme, si me tardo?
¿Y si me tardo una vida, o algunos cincuenta años...
Todavía me esperarías?
Crees esperarme en tu puerta, o en la mecedora inmóvil
De la esquina de la cocina. Donde en tardes de calor,
Solías a esperarme.
El tiempo no me alcanza para seguir soñando,
Con que sigas esperandote en tu mecedora inmóvil;
Donde pasabas noches de calor.
Que si aquí estuviera nada de ello existiría.
Ni esas caras extrañas que por tantos años de tí se apoderaron...
Quizás y si me esperes del otro lado de la colina,
Del otro lado del río; donde al unirnos nada nos separa.
Nada, ni tú ni yo.
Nada nos separa, cuando somos uno.
Cuando nos consumimos
Allá en otro mundo, donde vives tú...
En el mundo donde vivo yo.
En el mundo donde vivimos ambos,
Seguimos soñando el uno con el otro;
Y simplemente unirnos, no podemos.
Existe mucho mas, de lo que podemos derivar.
¿Sabes que es?
Tu amor. Ese que te acompañaría, sin importar
Donde vayas y con quien.
Desde lejos que te quiero,
Tu gritas lo mismo...
En medio del mundo, y el mismo infierno....
Un eco se apodera de mí,
Y quizás de tí.
- ¿Por qué has tardado tanto?
Te digo, en una voz quebrantada...
Al verte caminando hacía mí
- Es que no podía decirte que es un beso,
Desde donde estaba...
Y antes, tuve que analizarlo.
Gracias por enseñarme.
Me dices al oído, cuando una lágrima te
ha besado el brazo izquierdo.

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