sábado, enero 06, 2007

Si Lo Pienso Dos Veces

Si lo pienso dos veces, podría quedarme esperando.
Dices que vendrás, pero siempre te quedas.
Y como es que consigues, que cada vez que me lo digas,
Te crea? ¿Qué me haces, que sin darme cuenta
Puedo a tí entregarme?
¿Qué traes entre las manos? Que caminas con ellas
A tu espalda, escondiendolas de mí.
Tus dedos largos y finos, siempre sublimes
Y entretenidos. Ellos, solían contarme historias
Hace un tiempo atrás.
En días de invierno, días fríos o lluviosos...
Me dormía a veces con la ventana abierta.
Por ahí, colándose el aire frío.
Dejaba la puerta abierta, y me acostaba
Decía que pensaría en tí, pero siempre terminaba
Quedándome dormida como tonta ilusa que te espera.
Para mi mala suerte, no podía esperarte
A brazos abiertos, o con una mirada triste
Que te empapara los ojos en lágrimas.

Si no era el sueño que me envolvía,
Y me llevaba a cerrar los ojos,
Cuando me encontraba con los tuyos en lo mas alto
Del cielo, para luego envenarme por los labios.
Si no era el frío que se colaba por la ventana,
Llevándome a que me acurrucase,
Y extendiera mis brazos, buscando calor.
Entonces eras tú quién me despertaba,
Cuando entrabas en la recámara por sentir
El frío desde la sala. Maldiciendo en voz baja,
Cerrabas la ventana, me cubrías del frio, pero tus
Dedos largos y finos instantaneamente se congelaban...
Y al abrigarme, los postrabas sobre mis mejillas cálidas.
Era un escalofrío automático, del que nunca te culpaba,
Ni tú te dabas cuenta.

Pero tenía entonces que despertar,
Mis ojos llorosos, y tú siempre me preguntabas lo mismo:
"¿Que te pasa, mi niña. Lloras por mí?"
Siempre me sonrojaba al escuchar tu voz,
Aunque ya hubiesen pasado 7 años de estar juntos,
Y 9 de convivir, me seguí sonrojando
Como si fuese la primera vez que escuchase ese tono
Tan cerca de mis oídos. Cada vez, era la primera vez contigo!
Tu voz, tu pelo [mojado cuando terminabas de ducharte],
Tus dedos, tu piel, tus labios, tus ojos.
Después de tanto tiempo juraba que todavía no eras mío.
Que realmente le pertenecías a alguna otra bruja,
Alguna chica demente que te iba a arrancar de mí.

Pero así como cada vez me despertabas,
Cada vez me abrazaba a tí. Y tú tenias que salir corriendo
A la sala, a buscar el periódico que leías,
O el libro que habías dejado abierto
Y que pronto las páginas del mismo, las pasaría el viento
Que se seguía escurriendo por una de las ventanas
[ya no la mía, si tú la habias cerrado].
Leías en voz alta, para mantenerme despierta.
Yo me quejaba, pues solo quería dormir a tu lado.
Dormir, y dormir, entre tus dedos largos,
Y tus labios finos, y perderme en tus ojos claros,
O enredarme en tu pelo. Para pintarme del color de tu piel,
O hacerte entender que era del mismo tamaño que tú
[Solo si hablaba de mi interior, claro]

Pero llegó un tiempo en que ya no te acostabas
A mi lado en la cama, para leer en voz alta.
Aprendí a escuchar tu silencio, y de el sacar conclusiones.
Cuando estabas molesto, alegre, triste, deprimido,
Desganado. Todo era códigos, y no era para menos.
Graduado en Ingeniería, y aspirante a Matemático
Era mas que obvio que nuestro lenguaje primario fuese Binario,
O algo por el estilo ya que estabamos en la era
En que la tecnología lo era todo.
Fueron un par de meses de códigos a todas horas,
Como desayuno, comida y cena. Y claro que no pensaba quejarme,
Aunque tú esperaras que lo hiciera. Supe acostumbrarme,
A ser paciente, y esperarte...hasta que algún dia
Estuvieses decidido a actualizar esa forma absurda
Que tenías para procesar.
Volvimos a las charlas, al mismo afán de cerrarme
Las ventanas [hiciera frío o calor], y despertarme
En mis siestas de media tarde. Volvimos a leer en voz alta,
A andar por los pasillos de la casa agarrados de manos
Como si andaramos por los callejones de las calles secundarias.

2 comentarios:

Manuel González dijo...

Me gusta como te inspiras para escribir y más cuando son relatos largos como estos, no se pero la mayoría de las veces me hacen identificarme con los personajes y adentrarme en ellos.

Por tu forma de escribir se nota que lo haces con mucho sentimientos y que eres una persona de muchos sentimientos, quizás tanto así que puede ser que tu seas una de las que saben dar amor verdadero, en dado caso, te mereces a alguien que te retribuya ese amor verdadero.

JB dijo...

uuuu que tierna historia!..
Me encanto!
^__^