No llames a mi rabia irracional...
Entiendo que para tí no tenga ninguna razón
De ser. Pero es que he vivido atada
De pies y manos a tu rostro;
Y tú no te dignas a liberarme.
No sé si es la rabia,
Porque no tomas decisiones
En esto; o si es el simple hecho
De tenerte lejos.
Trescientos sesenta y cuatro dias,
Que no sé como los voy a soportar.
Cuando te escapes
De las cuatro paredes del marco,
Y quieras colarte a mi lecho.
No tienes porque pensarlo.
Yo siempre te estoy esperando,
A brazos abiertos.
No oprimas tu corazón,
Con dudar que ya no te querré.
Eres, y serás mi única esencia.
Bajo ese marco,
Bajo la foto gris,
Bajo el palpitar de mi pecho,
O el brillo en mis oscuros ojos.
Ya coloqué tu foto en mi escritorio,
Al contrario de una radiante sonrisa,
Siempre estoy mirando tus tristes ojos.
Vivo soñando despierta
Sobre lo que haces mientras
Me pierdo en la misma.
Otro detalle de mi día laboral,
Que tengo que pasar a tu lado.
Aunque eso signifique,
Mirar tu rostro atrapado
Bajo ese cristal,
Mientras hablo con clientes de la compañía.
P.s.
- No puedo esperar llegar a casa,
Y llamarte. Hoy mas que nunca
Necesito escuchar tu voz.
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