domingo, enero 22, 2006

[ Mayo Treinta & Uno ]

Roza mis poros con tu mirada,
Envuelve en tu abrazo mi seno desnudo...
El que te negué. Que seas tú, y no otro.
Que seas tú, y no el mundo al que tenga en mi cama.
Roza mis poros con la mirada,
Y no te vayas a esconder detrás de mi puerta,
Cuando el amanecer quiera atraparte en su cielo.
Y no vayas a escaparte por esta ventana,
Ni a colarte entre el aire frio de la mañana.
No vayas a escaparte entre las olas que llegan
Hasta mi cuarto, ni vayas a abandonarme en medio de la noche.
No vayas a desahogarte entre lágrimas abandonas,
Al final de mis mejillas; donde mis labios se encuentran
En el mismo rostro.
Roza en mí, y mueve sensaciones
Que antes no habia sentido. Hazme pensar,
Y sentir. Hazme modificarme a tus deseos,
Y a poder fantasearte sin secretos.
No rezes por mí, cuando no despierte.
No malgastes tu sueño por velar el mio.
Duerme a mi lado, olvida las penas;
Y esas preocupaciones que te infiltran
El corazón. deja las palabras para otro tiempo,
Para otra vida donde no existe este temor que ahora traigo.
Y quisiera cubrirme los ojos,
Para cuando broten mis lágrimas.
Te he vuelto a ver, y después de tantos años;
Tus labios no son tan diferentes a los míos.
Y nos hemos vuelto a ver,
En la misma cama hemos rodado.
Y las mismas sábanas hemos manchado.
Todo sigue siendo igual,
Y como mi cuerpo encaja perfecto en tus fragmentos.
Y como mi cuello es mutable al tuyo.
Y es casi perfecto, como nuestros labios pueden ser
Simplemente una esculptura,
Dos órganos que se han completado uno al otro.
Es casi poesía ver como tus dedos van uniendose a los míos;
Mientras hemos llegado a conocernos cada punto,
Y cada fiebre. Como he llegado a conocer cada ardiente
Deseo que en tu boca se desenvuelve.
Quizas no sea suficiente, gritar tu nombre...
Y pedirte lo mismo toda la noche.
Las lágrimas que emanen ahora de mi ser,
Y quizás no sea necesario, buscar tus ojos para llorar.

No hay comentarios.: