Existíamos tú y yo,
En tierras lejanas y desconocidas. Siempre fuimos uno.
Dos en uno. Tú y un nombre, yo y un cuerpo.
Dormir bajo la luna, envueltos en la brisa nocturna,
Cubiertos en un abrazo. Yo fuí, tú fuiste, y uno fuimos.
Podía pasar horas en tus labios, y tú en mi rostro
Como si fuese cada vez la primera. ¿Qué me dices
De las reacciones en tu cuerpo? Eras tonto,
Muy enamoradizo. De todo te sonrías,
Y por todo llorabas; un extremista sentimental.
El extremista sentimental del que temía enamorarme.
Una sonrisa inquebrantable, y a pesar de poco hablar;
Eras todo y mucho más. Existíamos tú y yo,
En el principio de todos los principios.
En todas las hojas de las primeras historias.
Nuestras iniciales marcadas en todos los marcos
De todos los cuadros. Nuestro sudor en cada pared,
Y tu aroma colgado de cada habitación.
Eras todo el aroma,
El color de las hojas,
La nieve en los techos y las aceras.
Eras mi cielo, y el cielo nublado.
La lluvia, el frío, y el calor.
Mis meses, mis días, mi fuerza, y mis años.
Tú, al que lloré un océano.
1 comentario:
tu deberías publicarte un librito
jeje
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