Habían sido lindos años aquellos,
llenos de amor, de alegria, tiernas sonrisas.
Caricias que no pasaban de alli o de aca.
Un respeto mutuo que de otra forma no
hubiese podido ser descrito.
Pero yo no podia esperar un solo dia mas.
Habian sido largos años, a pesar de
haber sido una convivencia en el paraiso.
El, como siempre, tan atento,
tan gentil, no habia perdido
nada en los años que llevabamos juntos.
Nada se habia quedado colgando
del tiempo, ni de las agujetas del reloj.
Viviamos juntos, despues de algunos
5 años de titularnos 'novios'.
Y es que, simplemente no imaginaba
como mas hubiese podido aguantar la
situacion bajo la cual viviamos.
Estabamos juntos, pero separados.
El hecho de que nos veiamos media
hora en las noches, despues de llegar
destrozados de trabajar, era la unica
razon por la cual la llama de lo nuestro
no se habia apagado. El trabajo chupandose
toda materia, ganas, pensamientos.
En fin, no habia nada que quedara en
la casa que no haya sido tocado por
la presencia del trabajo.
Alex, por su parte...a pesar de estar
conmigo por largo tiempo en el año,
normalmente en festividades tenia que
viajar a ver a su familia. Irnos a Europa,
por semanas no era nada agradable.
Era un ajetreo de puta madre.
Simplemente, por mas bien que lo haya pasado,
no puedo agradecerle al mundo del todo
por haber estado alli. Aunque gracias al
hecho de que ibamos a visitar su familia,
conoci muchas ciudades en Europa como si
fuesen la palma de mi mano. Mejor aun, que
sensacion la de caminar por las calles,
secuestrada en su mano. Nada igual,
y con nada puedo compararlo. Sus manos
calidas, en noches de invierno -
calefaccion automatica, y la unica que
queria rozando mi cuerpo.
Y luego existia el detalle de que la
madre de Alex, era un caso serio.
Otra extremista de mi lado, y de mi parte.
Todo era risas para ella, cuando se trataba de Alex,
y el siempre amenazado. Callado, silente,
y encima avergonzado,
si por ahi teniamos visitas,
y su madre se encargaba de ridiculizarlo
en publico. Aparte de esos detalles
familiares; Alex...habia sido
precisamente lo que yo habia
ansiado tener toda la vida.
Un hombre...honesto, alegre,
gentil, que sepa apreciar lo
que tiene, un lector,
un soñador [y al mismo tiempo realista].
El, tocaba la guitarra, tenia unos
bellos ojos, una sonrisa que levantaba
mis animos hasta en el peor de los dias;
Su sentido del humor, terapia a mis desvarios,
pero era Alex. Que podia esperar?
Era el hombre de mi vida, junto al cual viajaba...
Al cual me habia entragado, y le habia
dedicado mi vida. Alex, no era cualquier
chico del monton, y nunca lo seria...
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