Sobre la rama de un árbol,
Me quedé prendada.
Allí en lo mas alto,
Donde tu aroma...todavia se imponía
En mi ambiente.
Allí donde tu voz no debía alcanzarme,
Y sin embargo...me alcanzaba.
De ahí veía las nubes a perfecta distancia.
Soñaba contigo,
Repetía tu nombre sin correr el riesgo
De que me escucharan.
Todo era por tí,
Y el resto del mundo era inexistente.
En el tronco de un árbol,
Me quedaba dormida.
Alucinando una almohada,
Imaginando tu cara.
Dormía de el abrazada,
Sin esperar la mañana.
Donde el cielo, y el suelo se encontraban;
Y me perdía en tu ausente mirada.
Siempre es tan lindo soñar.
Siempre y cuando, pueda soñar
Contigo, el resto no ha de importar.
Pero luego existían cosas mayor que yo,
Como el tiempo, Dios, y los demas
Habitantes de esta tierra.
Esos que se proponen a hacerme infeliz.
Y tambien aquellos que se proponen
A entregarmelo todo.
Tan curioso, y tan irónico.
Justamente ahora que no busco a quien querer,
A tí te quiero,
Y el resto del mundo se desvela por ocupar
Tu lugar.
Tan curioso, que seas tú
El que yo quiero; y que el resto de ellos...
Crean estar en una semi-competencia
Por alcanzarme.
Desvelan su sueño,
Porque yo les invite al mío.
Ofreciendome reinos,
Que aunque no tengan a la mano...
Estarían dispuestos a conseguirlos.
Ellos, matarían por un beso de mis labios.
Yo, por un beso de los tuyos.
Que patetico circulo,
En el cual me he enredado.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario