lunes, mayo 29, 2006

Aquí

     Aquí están tus labios,
Perdidos en mi espalda.
Sedientos, suspendidos en el tiempo.
Restados de mi aritmética por segundos
Predeterminados que nunca debí contar.
Solitarios, en la ausencia de luz.
Solitarios, y perdidos.
Totalmente perdidos en los escombros
De mi orgasmo.
Tus labios terapéuticos, fieles ante todo,
Como ningunos otros.
Únicos, simplemente míos.
Aquí están tus manos, las encontré
Envueltas en las sabanas
Charlando y con las luces apagadas.
No se como las habrás perdido,
Quizás en un intento mas de
Aprender a leer en mi piel
Como un ciego perdido en
Un hueco sombrío.
     Aquí charlan de intimidades,
Y vocecitas que no dejan de escuchar.
Pronto vi. Mis labios llamándote,
Sin planes previos, ni meditaciones.
Pronto sentí mi boca probar tu piel, y tus ojos.
Pronto bese tu desnudez.
Igualmente, pronto cayeron mis manos
Cansadas de hacerte el amor.
Perdidas, y confusas.
No sabían que hacer, y de jugar
En tu pelo volvieron a caer en tus hombros,
Mientras tú te quejabas por haber cesado.
Aquí tus ojos,
Me miraban desvestirme.
Bailaban tus pupilas
Con mis dedos e intentaban evadirnos.
No paso mucho tiempo cuando pensé
Entonces haber
Encontrado un vals perfecto.
Me miraban desvestirme,
Y entre sí mordían mi naturaleza.

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